¡El lugar más sexy en Internet!
Imagina la siguiente escena:
Estás en un restaurante o bar con tu galán, cuando inoportunamente entra al lugar una mujer bastante atractiva, de medidas perfectas y con un escote muy provocativo. Sabes que irremediablemente una chica con esas características atraerá las miradas masculinas, incluyendo la de tu chico. Sientes que tu cita ahora está arruinada, pues él estará distraído toda la noche con esa mujer.
Pero, ¿Sabias que tú puedes lograr que tu pareja te mire a ti el resto de la noche, y que ni siquiera le preste atención a ella?
Seguramente estás pensando: “¿acaso es eso posible?”
Pues créelo, es posible; y no solo eso, sino que además tendrás frente a ti una gran oportunidad para hacer que él se interese mucho más en ti.
Además, la solución es muy sencilla. No, no tienes que ir en ese momento al cirujano plástico a que te ponga implantes para estar al nivel de esa mujer, de hecho, ni siquiera debes pretender estarlo.
La clave está simplemente en la actitud que tomes frente a la situación.
Tal vez tu primera reacción sea la de compararte con ella; si en dicha comparación llegas a la conclusión de que tú no tienes esas piernas tan bien torneadas, ni su cinturita de avispa, lo más probable es que te sientas insegura y amenazada, lo cual reflejarás de inmediato con mal humor, celos, etc. Frente a esta reacción tuya, evidentemente él preferirá distraerse.
Por lo tanto, jamás debes compararte ni competir con otra mujer. Al contrario, actúa tranquilamente, como si no te sintieras amenazada. Compórtate normal, como si esa chica despampanante no estuviera ahí.
Hacer esto le demostrará a él que eres una chica segura de sí misma, lo cual lo dejará muy intrigado, ya que probablemente no esperaba esa reacción de ti. Automáticamente desviará el interés que en un principio le causó la mujer, y se concentrará en ti de ahora en adelante. Ella ya no se verá tan atractiva como antes, ahora tú eres mucho más atractiva para él.
Ahora has ganado muchos puntos a tu favor con tu pareja, y no solo por esa noche, sino también para el futuro.